La Investigación y Reconstrucción de Atropellos
La reconstrucción de atropellos o accidentes donde se encuentran involucrados peatones constituyen un desafío para los investigadores, ya que se trata de uno de los siniestros viales más difíciles de analizar debido a que gran parte de la información necesaria para la reconstrucción, generalmente, no está disponible.
El investigador se enfrenta a la dificultad de obtener datos técnicos e información verídica que es dificil de contrastar. Recordemos que no podemos medir lo que no se puede ver.
Los movimientos dinámicos y los principios físicos ocupados son algo diferentes a los usuales en la colisión de vehículos.
Por este motivo en la investigación de este tipo de sucesos es necesario comenzar estableciendo unas definiciones básicas, para pasar a tratar los aspectos biodinámicos de este fenómeno y finalizar con los métodos y técnicas reconstructivas de esta tipología específica de siniestro vial.
El motivo de este tratamiento diferenciado se halla en su gran complejidad y en su relativa independencia de tratamiento con respecto a los otros tipos de colisiones que conforman el grueso de los siniestros.
Los datos que proporciona la escena del hecho en muchos casos queda supeditada a unos cuantos indicios como:
- La longitud de la huella de frenada, si es que hay.
- El posible punto de contacto, si se puede establecer.
- Características de las lesiones del peatón.
- La distancia y ángulo de proyección del peatón.
- La acción que realizaba el peatón y su trayectoria pre-colisión.
- Los daños en vehículos.
- Los testimonios, etc.
La complejidad del hecho ocurrido le obliga a tener que aplicar modelos físicos variados que no se corresponden con el caso en estudio totalmente.
Muchas veces para la reconstrucción del atropello se mezcla un movimiento con velocidad constante con movimiento uniformemente acelerado, se utiliza el tiro parabólico, e incluso el principio de conservación de la cantidad de movimiento como medio de obtener velocidades de salida de peatón.
Son tantos los movimientos, energías y fuerzas involucradas en un atropello, que un solo modelo no podrá recrear completamente las dinámicas del hecho que se desea reproducido.
Hacer los atropellos a peatones excesivamente simples es otra trampa en la que los investigadores caen habitualmente, naturalmente, buscar complicaciones en un atropello es otra equivocación.
En la mayoría de los casos la secuencia de eventos en un atropello sigue un patrón o está dentro de un conjunto ordenado de hechos. Solo en circunstancias inusuales podría variarse este orden determinado de una forma significativa.
Para la reconstrucción de los atropellos existen otras herramientas muy válidas y que nacen de la correlación criminalística de lesiones en las personas y su íntima relación con el objeto agresor (el vehículo).
Mencionamos entre ellas a la biomecánica, la cual partiendo de estudios de ingeniería y medicina, intenta y logra en múltiples ocasiones desentrañar aspectos tan objetivos como velocidades, deformaciones y trayectorias de los móviles involucrados en el accidente.
Por otra parte, en los casos de que la información esté disponible o pueda ser desarrollada mediante alguna técnica elegida, los métodos que veremos a continuación no pueden probar sobrada, efectiva y determinantemente la velocidad del vehículo que embiste al peatón.
En los atropellos, la velocidad del peatón normalmente se considera cero, ya que, aunque la posee, comparativamente a la del vehículo, suele ser despreciable.
por otra parte, la dirección que posee el peatón antes del impacto se ve modificada y anulada, adoptando la dirección y velocidad del vehículo después del impacto.
A partir de este punto de encuentro, existen una serie de movimientos del atropellado, que denominaremos «secuencias».
Secuencias existentes en el atropello
- Encuentro. Contacto inicial peatón-coche. Es, simplemente, el lugar donde una de las piezas o partes del vehículo alcanza al peatón.
- Impacto. El peatón es empujado, haciéndole perder el equilibrio. Tras el impacto, el peatón es sometido a una aceleración y dinamismo al actuar el coche sobre él. Cae, en primer lugar, hacia el vehículo, cuando éste posee un frente bajo; esto no se produce cuando los vehículos poseen frentes rectos (furgonetas, camiones) o cuando la persona atropellada es baja (niños).
La posición relativa de la altura del parachoques con respecto a la altura del centro de gravedad del peatón determina su trayectoria posterior, tal y como se ha visto arriba. La cinemática exacta subsiguiente del peatón depende de la duración del impacto, el coeficiente de rozamiento entre
la víctima y el suelo, y, más importante, la altura relativa del impacto en la pierna del peatón. - Transporte. Movimiento del peatón junto con el vehículo. El vehículo y el peatón permanecen durante unos instantes moviéndose juntos, dependiendo lógicamente de las velocidades (acercamiento).
- Aceleración. Posteriormente, se produce la fase de aceleración del peatón, elevando del suelo al peatón y sometiéndolo a un giro (desequilibrio).
Después de estar elevado, el peatón es proyectado por el aire hacia el coche (si el frente es bajo), que sigue avanzando, cayendo sobre el capó, luna parabrisas o techo. Cronológicamente, esto ocurre en un período breve de tiempo, del orden de los 100 milisegundos.
Como resultado del giro rotacional, la parte baja del cuerpo es movida de abajo hacia arriba y el cuerpo gira hacia el capó del coche. - Proyección. Movimiento del peatón alejándose del vehículo.
En el caso de que el vehículo golpee a un peatón y continúe en su dirección original a velocidad constante, sin aminorar la marcha, el cuerpo del atropellado se moverá de la siguiente for ma:
— En el caso de velocidad baja, el cuerpo se deslizará desde el parabrisas o capó al suelo. Si la velocidad es moderada, será catapultado, proyectado desde el parabrisas. Si el cuerpo permanece atrapado entre el parabrisas y el capó, la velocidad con que se mueven es la misma o muy parecida.
— Si la velocidad es grande, será proyectado por encima del parabrisas, sobre el techo y por detrás del coche. - Arrastre. Movimiento del peatón por el firme, el suelo, debido al impulso a que es sometido. El cuerpo puede caerse o rodar alguna distancia en el suelo. Pero en algunos casos, se detiene más rápido que el vehículo que se haya frenando a partir de su primer contacto. En este caso, el cuerpo podría quedarse enganchado bajo el frontal del vehículo en un impacto secundario y será arrastrado por el vehículo algunas distancias hasta que el coche alcanza su posición final.
Las Posiciones finales (PF) son las que adoptan los vehículos, personas y objetos cuando llegan a la inmovilidad después de la secuencia de eventos descrita.

Tipologías de trayectorias del atropello
La tipología de atropellos más frecuentemente repetida, e incluso muchas veces la única empleada, es la que utiliza como criterio diferenciador las trayectorias post-atropello del cuerpo del peatón.
De esta forma, los movimientos del cuerpo del peatón sobre el vehículo y hacia el suelo pueden ser clasificados de acuerdo a seis patrones distintos:
- Transporte (transport).
- Proyección hacia delante (forward projection).
- Trayectoria de envolvimiento (wrap trajectory).
- Volteo sobre la aleta (fender vault).
- Volteo sobre el techo (roof vault).
- Salto mortal (somersault).
Transporte (transport)
Este tipo de atropellos es muy frecuente y, generalmente, se produce cuando el vehículo está frenando. En esta situación, el peatón es golpeado con la parte frontal en la zona superior del muslo, entrando en contacto con el capó.
La distancia de transporte depende de la geometría del frente, de la concavidad de la luna parabrisas y
de la altura de la persona atropellada. Esta distancia finaliza instantes después de que el vehículo comience a frenar o porque el cuerpo se desliza sobre el capó hasta llegar al lateral, donde cae al sue
lo.
Después de producirse la separación de ambos, el peatón se ve sometido a rodadura y arrastre por el suelo, en mayor o menor medida según la velocidad del vehículo.
La velocidad media de estas colisiones es de 30 km/h. El contacto de la cara contra la luna parabrisas no suele ocurrir por debajo de 40 km/h.
Proyección hacia delante (forward projection)
El término es generalmente utilizado para definir una colisión donde el centro de masas del peatón está por debajo de borde anterior del capó del vehículo al impactar: es muy frecuente, cuando se trata de niños o adultos atropellados por vehículos de frente recto.
En esta situación, la parte superior del peatón es rápidamente acelerada e impulsada hacia adelante en la dirección del vehículo y con una velocidad semejante; debido a la acción de frenada el vehículo se detiene en menos metros que el peatón, que está sometido a ninguna retención, por lo que su posición final queda muy por delante de la del vehículo.
- En una proyección hacia delante, el torso superior del peatón es acelerado rápidamente en la misma dirección de la fuerza de impacto proyectando el cuerpo delante del vehículo.
- El peatón alcanza la misma velocidad que tiene el vehículo que lo atropella y posteriormente,
cuando el vehículo que lo golpea decelera, cae a la carretera y se mueve hasta su posición final. - Las lesiones son consecuencia del contacto directo con el vehículo (parabrisas, techo, capó, etc.); si bien, existe un fuerte golpe al caer al suelo.
- La característica principal de este tipo de atropellos es que fundamentalmente sólo existe un único impacto del peatón con el vehículo.
Este tipo de atropellos también ocurre en encuentros con los laterales de los vehículos o bien cuando circulan marcha atrás, ya que su parte trasera, generalmente, posee una superficie más recta y elevada.
La dirección de la persona tras la proyección depende de la velocidad del vehículo y de la zona contra la que se produzca el en cuentro (aletas, frente, espejo retrovisor, etc.)
Si el vehículo frena después del impacto, generalmente no golpeará de nuevo al peatón, cuya posición final se encontrará delante de la posición final del vehículo. Sin embargo, se producirán nuevas lesiones cuando la víctima golpee el suelo y rebote, deslice o ruede.
Trayectoria de envolvimiento (wrap trajectory)
Esta es la más común de las categorías y, generalmente, implica un vehículo decelerando.
Este tipo de golpe se produce en situaciones en las que el peatón posee un centro de masa más alto que el borde de ataque del vehículo; como resultado de la colisión, el peatón es levantado por el aire, incluso sobre la línea del techo.
El primer impacto lo recibe en las extremidades inferiores, esto le produce un giro sobre su centro de gravedad para impactar con la pelvis sobre el capó. A continuación, el peatón es proyectado por encima del frontal del vehículo, con su torso superior en contacto con el capó hasta que su cabeza impacta con el capó o con el cristal del parabrisas. Finalmente, es lanzado por delante del vehículo desde una altura determinada..
Esta situación es común en las situaciones en que el vehículo acelera tras la colisión o la velocidad de impacto es alta. Este efecto se obtiene a partir de velocidades superiores a 32 km/h (generalmente, ronda los 60 km/h). Algunos expertos establecen esta velocidad en un abanico entre 50 y 70 km/h.
Volteo sobre la aleta (fender vault)
La categoría de trayectorias de volteo sobre la aleta se da tanto para vehículo frenados como aquellos que no lo están. El peatón es, generalmente, alcanzado por y volteado sobre la aleta.
La velocidad perpendicular del peatón o el diseño del vehículo normalmente influyen sobre el cuerpo del peatón para que salga por el lateral del vehículo.
También la localización del primer contacto muy cerca de una de las esquinas del frontal del vehículo influye en la cinemática del atropello.
Volteo sobre el techo (roof vault)
El volteo sobre el techo lo encontramos en aquellas situaciones en las que un peatón con un centro de masas más alto que el borde anterior del capó es lanzado al aire como resultado de la velocidad de impacto y/o el diseño del vehículo que es lo suficientemente alto para que el centro de masas del peatón sobrepasa la línea del techo del vehículo.
Salto mortal (somersault)
Es un tipo de golpe semejante al de transporte, con la diferencia de que la velocidad de impacto es mayor (cercana a los 70 km/h) o bien la altura del cuerpo atropellado menor, produciéndose un efecto de catapultado del peatón, el cual gira en el aire.
Puede ocurrir que, tras producirse el atropello, el peatón salga proyectado hacia delante o por un lado del vehículo, y no vuelva a ser alcanzado por éste.
En otras ocasiones, se puede dar la circunstancia de que el vehículo pase por encima del peatón, ocasionándole daños por arrastramiento, compresión o aplastamiento.
